En 2026 se cumplen 60 años del Campeonato Mundial de Esquí Alpino de Portillo, disputado entre el 4 y el 14 de agosto de 1966. Fue el único Mundial de esta disciplina realizado en Sudamérica hasta hoy y reunió a 160 competidores de 22 países en plena cordillera de los Andes. Más que una competencia, fue el momento que confirmó a Portillo como uno de los destinos más singulares y reconocidos del esquí mundial.
1966: el año en que el mundo llegó a Portillo
Hoy es fácil mirar las montañas de Portillo y entender por qué tantos esquiadores vuelven una y otra vez. Pero hace seis décadas, traer un Campeonato Mundial de Esquí Alpino a este rincón de los Andes parecía una apuesta enorme.
Entre el 4 y el 14 de agosto de 1966, Portillo recibió la decimonovena edición del Campeonato Mundial de Esquí Alpino. Fueron diez días de competencia, delegaciones de 22 países y 160 atletas que viajaron hasta Chile para medirse en una de las citas más importantes del calendario internacional.
La inauguración estuvo encabezada por el Presidente de Chile, Eduardo Frei Montalva, junto a Marc Hodler, entonces presidente de la Federación Internacional de Esquí. El mensaje era claro: Portillo no solo estaba preparado para recibir al mundo, sino también para demostrar que Sudamérica podía organizar un evento de primer nivel en la montaña.
Una hazaña construida después de la tormenta
La historia del Mundial de 1966 no comienza en la ceremonia inaugural. Comienza antes, en uno de los inviernos más difíciles que enfrentó Portillo.
Durante 1965, un violento temporal proveniente del Pacífico dejó intensas nevadas y avalanchas que dañaron una parte importante de los andariveles y de la infraestructura del centro. La posibilidad de recibir un campeonato mundial quedó en duda. Había mucho trabajo por delante y poco margen para equivocarse.
Sin embargo, la respuesta fue tan ambiciosa como la sede. Trabajadores, técnicos, organizadores y equipos de montaña se concentraron en reconstruir el hotel, las pistas y los sistemas de transporte necesarios para cumplir con el compromiso. Portillo llegó a agosto de 1966 listo para recibir a los mejores esquiadores del planeta.
Esa capacidad de adaptarse a una montaña exigente, de resolver problemas y seguir adelante forma parte de la identidad de Portillo hasta hoy. El Mundial no fue solamente una cita deportiva: fue una prueba de perseverancia a gran escala.
Francia dominó las pistas de los Andes
En lo deportivo, el campeonato tuvo un protagonista indiscutido: Francia. La delegación francesa obtuvo 16 de las 24 medallas disputadas, con 7 oros, 7 platas y 2 bronces. Ganó siete de las ocho pruebas individuales y convirtió a Portillo 1966 en uno de los grandes capítulos de su historia en el esquí alpino.
Jean-Claude Killy y una actuación que quedó en la historia
Entre las figuras más recordadas estuvo Jean-Claude Killy, quien se impuso en el descenso masculino y en la combinada. Su paso por Portillo ayudó a consolidarlo como una de las grandes estrellas del esquí alpino durante la década de 1960.
Guy Périllat, también representante de Francia, obtuvo el oro en el eslalon gigante masculino. El único título individual que no quedó en manos francesas fue el eslalon masculino, ganado por el italiano Carlo Senoner, seguido por Périllat y Louis Jauffret.
Marielle Goitschel, la gran figura femenina
La competencia femenina también tuvo sello francés. Marielle Goitschel ganó el descenso, el eslalon gigante y la combinada, además de conseguir la plata en el eslalon. Annie Famose obtuvo el oro en esta última prueba, completando una actuación extraordinaria para su equipo.
Nombres como Killy, Goitschel, Famose, Périllat, Senoner y Heidi Zimmermann quedaron ligados para siempre a la historia de Portillo y a una edición que reunió talento, competencia y una geografía imposible de olvidar.
Un Mundial que se vivió jornada a jornada
El calendario oficial concentró las principales pruebas en poco más de una semana. Cada jornada trajo un desafío distinto: velocidad, precisión, técnica y resistencia en las pistas de los Andes.
| Fecha | Prueba |
|---|---|
| 5 de agosto | Eslalon femenino y combinada femenina. |
| 7 de agosto | Descenso masculino. |
| 8 de agosto | Descenso femenino. |
| 10 de agosto | Eslalon gigante masculino. |
| 11 de agosto | Eslalon gigante femenino. |
| 14 de agosto | Eslalon masculino y combinada masculina. |
Los datos que explican la magnitud de Portillo 1966
| Dato | Información |
|---|---|
| Fecha | Del 4 al 14 de agosto de 1966. |
| Sede | Portillo, Chile. |
| Edición | 19.º Campeonato Mundial de Esquí Alpino. |
| Participantes | 160 atletas. |
| Países representados | 22 países. |
| Medallas disputadas | 24 medallas. |
| Equipo destacado | Francia, con 16 medallas: 7 de oro, 7 de plata y 2 de bronce. |
| Hito continental | El único Campeonato Mundial de Esquí Alpino realizado en Sudamérica hasta hoy. |
Galería histórica: Portillo 1966
Imágenes del único Campeonato Mundial de Esquí Alpino realizado en Sudamérica.
Un legado que todavía se siente en la montaña
El impacto del Mundial fue mucho más allá de las medallas. La competencia posicionó a Portillo como un destino de categoría mundial y permitió que atletas internacionales conocieran de cerca las condiciones de entrenamiento y competición que ofrecen los Andes durante el verano del hemisferio norte.
A 60 años de ese invierno histórico, recordar Portillo 1966 es recordar una visión que parecía audaz y que terminó dejando una huella profunda en el deporte chileno. También es reconocer a quienes hicieron posible el campeonato: los trabajadores que reconstruyeron el centro tras el temporal de 1965, los equipos técnicos, los organizadores, las autoridades y cada persona que trabajó para llevar una cita mundial a la cordillera.
El Mundial de 1966 sigue siendo parte esencial de la identidad de Portillo. Una historia de esfuerzo, pasión por la montaña y confianza en que, incluso en los escenarios más exigentes, las grandes hazañas son posibles.
60 años después, la historia sigue viva en Portillo.
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